Funermostra entrevista a Wouter van Aaken, miembro de la Asociación de Comercio de Empresas Funerarias Holandesas Certificadas (BGNU).

¿Cómo resumiría en pocas palabras la respuesta que el sector ha dado a la crisis de salud de covid-19?

En un lado mucho dolor con las familias y una fuerte presión sobre todos los profesionales funerarios en las regiones afectadas. Por otro lado, creo que se ha potenciado la creatividad y ha habido mucho compromiso en todo el sector funerario.

¿Crees que los medios de comunicación han informado justamente sobre el sector? ¿Crees que la sociedad ha tratado con justicia a todos los profesionales?

Sí, ha habido bastante atención de los medios. Hemos tenido artículos y retratos personales sobre profesionales funerarios en los principales periódicos nacionales. La foto a continuación muestra el edificio de la provincia de Brabante, la región más afectada por Covid-19. El texto proyectado dice: “Uitvaarthelden” que significa “Funeral Heroes”.

¿Podría explicar cuáles serían las tres conclusiones después de la experiencia de la crisis de Covid-19 en el sector?

En primer lugar, la limitación de un máximo de 30 personas en un funeral ha causado mucho dolor. El impacto ha sido mayor en las personas que no pudieron asistir a los funerales. Asimismo, la crisis también ha acelerado nuevas iniciativas. Casi todos los crematorios ahora tienen posibilidades de transmisión online.

Por último, creo que es importante tener unas pautas claras. A veces, los empresarios del sector funerario interpretan cosas diferentes, lo que genera confusión y desilusión por parte del cliente.

4. ¿Cuáles serán los cambios en el sector después de toda esta experiencia?

Eso está por ver. Las cosas pueden volver a la normalidad, pero mucha gente también piensa que la cooperación digital y las ceremonias más pequeñas y personales se mantendrán en parte.

5. ¿Cree que los memoriales volverán? ¿Cómo serán?

Sí, todavía tenemos monumentos conmemorativos. El Covid aceleró algunas tendencias que ya estaban allí. Asistir a ceremonias digitales más pequeñas con más libertad (simplemente sentados alrededor del ataúd y compartir historias y recuerdos sin discursos formales). Esperamos que esta tendencia continúe.